| |
El debate sobre si el alimento ecológico es o no de mayor calidad que el alimento convencional es uno de los aspectos más polémicos: mientras los defensores de la alimentación ecológica se empeñan en demostrarlo, sus detractores insisten en rebatirlo. En el mismo concepto de la calidad hay que aceptar el de la subjetividad. Así, cada persona puede tener unas necesidades concretas que se ven satisfechas con el alimento ecológico mejor que con el convencional o a la inversa. En cualquier caso, se pueden definir una serie de parámetros de medida de la calidad del alimento y comparar, a partir de ellos, los alimentos ecológicos y convencionales.
El primer parámetro a considerar es el de la calidad y cantidad de nutrientes . No debe olvidarse que a los ecológicos se les relaciona con una imagen de alimento saludable y ello se está ligando a la concentración de vitaminas y minerales de muchos alimentos, entre otros nutrientes. En realidad no hay ningún estudio científico que demuestre que un alimento ecológico es más saludable que otro que no lo sea. No obstante, para conseguir evaluar esta creencia son necesarios estudios a largo plazo entre personas que consuman esos alimentos y comparar los resultados. Lo que sí es cierto es que las frutas y verduras ecológicas contienen más vitaminas y minerales que las convencionales, básicamente debido a su menor contenido en agua.
El hecho de que no contengan pesticidas ni compuestos químico hace prever que las enfermedades crónicas derivadas de la acumulación de esos residuos químicos disminuyen con el tiempo. Esta apreciación también afectaría al medio ambiente, puesto que la producción ecológica disminuye la contaminación de aguas subterráneas y suelos por la utilización de fertilizantes orgánicos de baja solubilidad, siempre que se utilicen en cantidades adecuadas. Por otra parte, no debe olvidarse que el aspecto de los alimentos ecológicos es menos agradable, ya que los tamaños no son tan homogéneos, hay variedades de colores e incluso de aspecto, aunque el sabor y la textura suelen ser los parámetros mejor valorados.
Consumo ecológico
El mercado de los alimentos ecológicos aumenta en la Unión Europea a razón de un 20-40% anual, dependiendo de los países. Este crecimiento es consecuencia del también aumento de la preocupación de los ciudadanos por la influencia de la alimentación en su salud y la sensibilización ante el deterioro medioambiental actual. Los alimentos ecológicos poseen una imagen de producto saludable, lo que implica que mejore la demanda y el precio en el mercado. Sin embargo, los consumidores no han asumido que un alimento ecológico es en realidad un alimento muy parecido a los consumidos habitualmente, que posee sus ventajas y sus riesgos y que ha de ser tratado y manipulado en condiciones adecuadas que impidan la aparición de enfermedades de transmisión alimentaria.
|