Una empresa de A Coruña cultiva plantas marinas para cocineros como Ferran Andriá. El negocio familiar investiga conuniversidades, que hasta el momento han descubierto ocho nuevas variedades. Por Eva San Martín
La cocina oriental ya no tiene la hegemonía en los platos elaborados a base de algas. Un peculiar agricultor de Cambre, en A Coruña, lleva tres lustros cultivando y recolectando estas sabrosas plantas marinas, que hasta hace poco se relacionaban casi exclusivamente con la cocina de países asiáticos como China o
Japón. Antonio Muíños ha fundado una particular cocina, que tiene su centro en las aguas en las que vive desde hace décadas.
”Las algas son una extraordinaria fuente de riqueza y salud, aún poco explorada”, afirma este agricultor marino , que ha instalado su poco habitual campo en las aguas del golfo Ártabro. Entre sus clientes hay cocineros tan mediáticos como Ferrán Adría.
”Las algas son una extraordinaria fuente de riqueza y salud, aún poco explorada”, afirma este agricultor marino , que ha instalado su poco habitual campo en las aguas del golfo Ártabro.
Muíños, que recoge 140 toneladas de algas anuales es el único español que comercializa estas plantas comestibles frescas"
Entre sus clientes hay cocineros tan mediáticos como Ferrán Adría. Quince años después, Muíños, que recoge cerca de 140 toneladas de algas anuales, se ha convertido en el único español que comercializa estas plantas comestibles frescas.
Las plantas llamadas espaguetis de mar son muy apreciadas
Tal vez para no perder el tren de la cocina japonesa, Muíños ha redactado un extenso libro de cocina digital, que se puede descargar en su página web. Entre otros sugerentes platos, el chef marino propone elaborar empanadas de algas, lóbulos de foie con plantas de chondrus crispus (un musgo rojo) o una crema de caviar con lechuga de mar, otra de las especies de plantas que engrosan el menú de Muíños.
De los fogones al laboratorio
Lo que para otros no son más que molestas plantas que se enredan en los pies durante los baños en el mar, para este gallego se ha convertido en un próspero negocio, que ahora además investiga con otras dos universidades gallegas ( la de A Coruña y Santiago).
Esta colaboración ya ha dado sus frutos, y los científicos han encontrado ocho nuevas espacies de plantas marinas, que encuentran su hogar en el golfo de Muíños.
En cualquier caso, avisa el agricultor marino , todas las algas que acaban en los fogones son ecológicas. “Tanto las que provienen de bancos naturales como de los cultivos son productos ecológicos, ya que en ningún caso se añaden otras sustancias que el medio natural no provea”, apunta.