La UE acaba con la era de los pesticidas peligrosos
La Eurocámara aprueba una lista negra de sustancias prohibidas.
Incluyen elementos como el polémico DBT. Por Eva San Martín
La agricultura industrial tendrá que parecerse cada vez más a la forma de cultivar alimentos de forma ecológica. Eso es a lo que obliga el Parlamento Europeo, que acaba de aprobar una serie de normas que ya se conocen como el paquete de los pesticidas. La nueva lista negra, tras un arduo debate en el Parlamento Europeo, ha sido aceptada finalmente el 13 de enero. Incluye algunas sustancias tan polémicas como el conocido DBT.
Los diputados, encabezados por la alemana Histrud Breyer, ya trataron, sin éxito, que la propuesta saliera adelante en diciembre. "Este acuerdo es fundamental para la protección de la salud humana y el medio ambiente, pero también para la economía", señaló Breyer poco después que el paquete de pesticidas viera la luz.
La eurodiputada de Los Verdes afirmó que se trata de un acuerdo en el que “todos salimos ganando”. Lo hizo adelantándose a las críticas de los ecologistas, que creen que la norma, de nuevo, es demasiado laxa. “[La nueva norma ayuda] Tanto a la salud pública como a la industria, que lo tendrá más fácil para introducir nuevo productos en el mercado", zanjó Breyer.
"Los problemas complejos crean extraños compañeros de cama: Las críticas de los conservacionistas son compartidas por los productores de pesticidas, enemigos habituales"
El reglamento sobre la comercialización de pesticidas introduce por primera vez una lista comunitaria de “sustancias activas" (componentes químicos de los pesticidas), prohibidas.
Entre los productos vetados se encuentran algunas
sustancias conocidas, como el PBT, con el que los colectivos ecologistas han gastado ríos de tinta, por no estar dentro de las técnicas agrícolas respetuosas con el medio ambiente.
Los eurodiputados también señalan en la lista negra otros elementos químicos que afectan al aparato endocrino, sustancias químicas persistentes y las bioacumulativas, que quedan en los tejidos de los seres vivos. La norma, además, propone un periodo para que los productos que aspiran a entrar en el reducto de las permitidas, tengan que pasar un examen, que el Parlamento ha fijado en 120 días.
La diputada Histrud Breyer.
Hasta ahora no existía ningún plazo parecido.
Para redactar el paquete de pesticidas, los diputados toman como ejemplo el caso de Suecia. Estocolmo ya posee una Agencia Química que analiza las sustancias que vierte en los cultivos, para detectar los posibles peligros. Según la Eurocámara, con los nuevos criterios de protección, unas 22 sustancias están a punto de desaparecer del campo europeo.
Críticas y extrañas amistades
Los problemas complejos en ocasiones (como ésta) crean extraños compañeros de cama. Las críticas de los conservacionistas son compartidas por los productores de pesticidas, enemigos habituales de los grupos ecologistas. Para la Asociación Europea de la Protección de los Cultivos, por ejemplo, la norma es “mala” ya que “se apoya en el miedo” hacia las sustancias, que este colectivo cree desproporcionado. Otros, como la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG), opinan que la medida puede reducir hasta en un 40% la producción de frutas y verduras en Europa, lo que, afirman, provocaría una subida del precio en el supermercado.
Un avión baña con fertilizantes un cultivo.
Sin embargo, la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB) abraza el paquete de pesticidas porque “implica la creación de una lista negra paneuropea” de sustancias prohibidas, que ayudará, asegura, a retirar los productos que podrían causar cáncer. En cualquier caso, nadie duda que el debate de los pesticidas levanta llagas, y que, en ningún caso, la discusión de la lista negra acaba aquí.