|
La propuesta consiste en una vuelta atrás, y recuperar los materiales naturales. Para ello, los científicos están realizando ensayos con diferentes acolchados biodegradables en cultivos hortícolas.
El estudio que forma parte del Proyecto de investigación que realiza la Unidad de Sanidad Vegetal de la universidad, busca “alternativas eficaces y rentables” al uso de los plásticos con polietileno en la agricultura.
El polietileno, que también se utiliza para evitar la aparición de las malas hierbas o para reducir la cantidad de agua de riego necesaria, puede haber encontrado su sustituto perfecto, además de en los restos vegetales, en otro tipo de materiales que con la misma utilidad, son, sin embargo, biodegrables: esto es, que desaparecen sin causar preocupantes concentraciones de químicos en los terrenos.
Plástico biodegradable
Un plástico biodegradable, fabricado a partir del almidón de patata, podría ser un primer paso importante en esta dirección. El bioplástico, que fabrica la Sphere Group, que colabora con el proyecto, es un material opaco “que evita la entrada de luz al suelo”. Y permanece sin degradar el tiempo que el cultivo necesita, afirman los responsables de las investigaciones.
No obstante, el bioplástico no deja residuos perjudiciales después de cumplir con su función. “Entonces desaparece”, sin afectar a las propiedades del suelo del cultivo, afirman.
|