sobre todo, fruta, verdura y carne. Por el contrario, la peor parte viene de la mano de lo textil. De hecho, para navidades, por ejemplo, muchos clientes optan por consumir cordero procedente de la ganadería ecológica, mientras que no son tantos los que se decantan por regalar en estas fechas artículos ecológicos.
El perfil mayoritario del comprador en este mercado es el de una mujer de entre 30 y 40 años. Los productos que más sorprenden a los clientes son los de la sección de macrobiótica, debido a que “son muy difíciles de encontrar”, cuenta Mayra. Con tradición japonesa, la macrobiótica se basa en la búsqueda del equilibrio físico y emocional a través de la nutrición, y alberga un gran número de productos, entre los que destacan las algas, el tofu y la salsa de soja.
El mercado ecológico más grande de Europa cuenta también con un restaurante ecológico, donde se puede disfrutar de un exquisito menú por solamente 10.95 euros. En palabras de Mayra, “el restaurante tiene mucho más éxito que la tienda desde el primer día”.
La apertura de este amplio mercado, supuso un gran paso para concienciar a los madrileños de la necesidad del consumo de estos productos. A lo largo de sus 3.500 metros cuadrados, puede disfrutarse de la exposición y venta de productos biológicos certificados. Además, todos los sábados ofrece una degustación de los mejores alimentos biológicos para todos sus visitantes
|