Agricultura ecológica y hostelería. Desde la teoría hasta la práctica
LA HUERTA DE SAN LORENZO: Centro de educación y turismo agroecológico
La agroquímica ha hecho que la agricultura pierda el carácter esencial de transformar la energía gratuita y renovable del sol en energía alimentaria y aprovechable. Usa la energía fósil y transforma el petróleo para producir alimento con un alto coste. Por ejemplo, para fabricar una tonelada de abono nitrogenado se necesitan 3 toneladas de petróleo. Además, cada vez este sistema es más ineficiente y necesita mayores cantidades de energía para obtener menor cantidad de alimentos. Esta agricultura mira única y exclusivamente el volumen de producción y empobrece y agota el suelo, contamina el agua, el aire, destruye la biodiversidad y los paisajes agrarios tradicionales. En definitiva, agota y contamina los recursos naturales, perjudicando seriamente la salud humana. Este sistema de producción está resultando irracional e insostenible.
Charo Domínguez Jimeno Directora de la Huerta de San Lorenzo info@lahuerta.org
La agricultura ecológica, en cambio, no destruye especies ni sistemas, sino que mantiene un equilibrio entre ellos. Es imprescindible si queremos caminar hacia el desarrollo sostenible. Conserva los recursos naturales, la diversidad genética, favorece la salud, el mercado local y el nacional. Además, recupera la cultura agrícola y campesina, manteniendo su identidad y su valorización por parte de los agricultores y por el resto de la sociedad, al respetar y aprovechar en muchas ocasiones los conocimientos de los antepasados.
Los beneficios para la salud pública, si la población consumiera productos ecológicos, serían:
Habría un 20% menos de cánceres.
Se reduciría un 25% las afecciones cardiovasculares
Disminuiría un 20% las enfermedades respiratorias e infecciosas
Bajaría un 50% los defectos de nacimientos congénitos
La osteoporosis se reduciría un 75%
La diabetes un 50% y la obesidad un 80%
El cociente intelectual aumentaría unos 10 puntos
El 20% de las alergias se aliviarían
Se reducirían un 25% los problemas digestivos agudos, un 20% los renales y urinarios y un 50% los dentales
“Los productos derivados de la agricultura ecológica son más nutritivos, por lo que se necesita menos cantidad para alimentar lo mismo que los productos de la agroquímica”
Nos resistimos a pagar un precio justo por los productos ecológicos, que es inversión en salud y en calidad de vida, y sin embargo, asumimos los costes asociados a la agricultura convencional, que son mucho mayores a largo plazo.
Por otro lado, los alimentos de producción ecológica son mucho más densos y nutritivos, con lo que se necesita menor cantidad de producto para quedar saciados además de mucho mejor nutridos.
En todos nosotros está la posibilidad de invertir esta dinámica en la medida de nuestras posibilidades. La hostelería también tiene mucho que hacer en este campo y ya hay experiencias demostrables.
¿Cómo puede un establecimiento de hostelería reconvertirse hacia la sostenibilidad?:
Respetando el entorno al máximo, en lo referente a lo natural y cultural, a la arquitectura y elementos constructivos. En general, suelen estar adaptados a las condiciones ambientales de la zona.
Ofreciendo productos ecológicos del lugar y de temporada.
Reciclando y recuperando todos los residuos posibles. Por ejemplo: haciendo jabón con los aceites usados y utilizándolo en el propio establecimiento.
En lo referente a la energía y al agua, poner sistemas de ahorro y bajo consumo.
Existe una experiencia en Segovia que nos demuestra que todo esto es posible. Se trata de La Huerta de San Lorenzo. Centro de educación y turismo agroecológico. Está situada en pleno cinturón verde de la ciudad, con unas maravillosas vistas. La Huerta está reconvertida hacia un turismo especial, sensible y consecuente con el respeto a todo: suelo, agua, aire y salud. Todo ello se siente al cruzar el umbral, ya que es un ejemplo de actividad sostenible para una ciudad turística.
La Huerta de San Lorenzo se trata de un centro de educación y turismo agroecológico.
Lo que La Huerta de San Lorenzo ofrece es la posibilidad de disfrutar de la propia huerta: un gran jardín productivo y cultivado de forma ecológica que abastece de verdura al restaurante, también ecológico. Los productos que faltan en la huerta, se tratan de adquirir directamente de productores ecológicos lo más cercanos posible, tal es el caso de la carne, los huevos, el vino, el aceite, los cereales o las legumbres. Fruto de la sana y buena calidad de la materia prima, así como de su tratamiento (se procura que no se pierda ni un solo nutriente), se ofrecen unos platos que deleitan todos los sentidos, con los que realmente se disfruta comiendo y que permiten reconocer los sabores auténticos y sentir, además, el cariño que La Huerta pone al cocinar. De aquí salen platos ricos, originales y nutritivos.
Además del restaurante abierto al público, se ofrece alojamiento. Las habitaciones están decoradas con mimo con elementos recuperados, reciclados y originales, que invitan al descanso y a la paz con todo lo que nos rodea. Se trata de alojamiento rural, ya que se convive con un paisaje y modo de hacer totalmente rural, pero con la ventaja de estar a 10 minutos andando del Acueducto de Segovia, y en un barrio con raigambre hortícola y mucha identidad.
En la Huerta de San Lorenzo todo el espacio educa. La restauración de los edificios, la decoración, los mensajes de los carteles, las bombillas de bajo consumo, la separación de residuos (unos se los comen los animales, otros van a la fabricación de compost y el resto a los contenedores específicos) y reciclaje (por ejemplo hacemos jabón con el aceite usado); todo ello está pensado para que se cierre en todo lo posible el ciclo ecológico.
Charo Domínguez Jimeno
Bióloga de formación
Educadora ambiental de profesión
y Hortelana de corazón y ahora
directora y gerente de la Huerta de San Lorenzo.
Tlf: 921 443225/ 609167225
Web:www.lahuerta.org
E mail: info@lahuerta.org
La inauguración de la Huerta de San Lorenzo tuvo lugar el 21 de junio de 2001, el solsticio de verano. Se pensó en este día porque en muchas culturas (Celta, Inca, Maya, etc.) celebraban y agradecían al Sol, a la Pacha Mama, en definitiva: a la naturaleza, toda la vida que nos ofrecía. Todos los años hacemos una fiesta y diversas actividades para renovar el agradecimiento a la madre naturaleza por todo lo que nos ha dado, y recordamos que el ser humano es un ser más del universo, que no debemos olvidarnos que dependemos de todo y de todos; que todo está relacionado y que debemos tener en cuenta que los desequilibrios que generemos al final nos vuelven a nosotros.
Además de esto, La Huerta también ha sido el escenario de actividades de educación ambiental: talleres, juegos, campamento urbano rural de verano, meriendas y cenas con charlas temáticas, cursos, homenajes a artistas locales, cuentacuentos, espectáculos de música, etc. Todas estas actividades están siempre vinculadas con la ecología, la salud, la etnobotánica y con el respeto hacia nuestro entorno.
También se prentende sensibilizar a la opinión pública sobre la horticultura y el consumo ecológico a través de charlas, programas en la radio, publicaciones, etc.
Cada vez son más los grupos nacionales e internacionales que acuden a la Huerta para conocer el proyecto, tanto por la parte más turística como por la educativa.